X-Pandirse

Expandirse es bueno, por que te hace darte cuenta lo chico y enjuto que sos. Entre más nos aventuramos a conocer nuevos territorios, tus selvas vírgenes internas se conquistan, y los mitos mueren, los credos se solidifican o se nulifican, y tus emociones se hacen más bipolares: cada vez sientes menos las cosas intrascendentes, pero las que sí trascienden cobran una intensidad que puede parecer fuera de control, hasta que entendés que esa sensación, también es intrascendente.

Es crecer, es usar la lógica para minimizarnos, y entender que dependemos, no somos autosuficientes ni independientes, e irónicamente, se necesita mucha individualidad para poder llegar a concluirlo. Advertir los riesgos dolorosos de la felicidad y la euforia, saborear lo grato del dolor, energizarnos de una depresión, y cavilar en lo banal y vacuo que hoy llamamos plenitud colectivamente. Nuestra vida cobrará intensidad cuando percatemos lo mortales que somos, y todo aquello que llamamos antes vivir, se nos hará inerte. Todo vale nada, nada vale todo…

Implica reconocer lo infinito tanto como lo infinitesimal. Viajar bidireccionalmente cual una espiral perfecta de proporciones áureas, como el Nautilus, dejando la costa movidos por una ola. En un mar. Sobre un planeta. De un sistema solar. Desde una esquina de la vía láctea. En un supercúmulo de galaxias. En un universo. Siempre conformando quizás menos que una partícula atómica de otro nivel superior y supremo, de mucha más importancia, por que no somos nada. De veras, no somos nada.

Por supuesto, no es solo un viaje turístico. Puede que des vuelta por todo eso sin advertir nada. Discernís que hablo de discernimiento?

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